Una vez más la falta de sinceridad de la dirección del PP les deja fuera de juego y pone de manifiesto la falta de respeto hacia la ciudadanía. Al denunciar la falta de logros del ejecutivo en materia de diálogo social y mentir al decir que el PP "no es ni arte ni parte del diálogo social”, cuando hemos sido testigos de la actuación de la patronal tras reunirse con Mariano Rajoy, es una prueba evidente de la desfachatez que impera en su forma de considerar los problemas del país.
Utilizar a la patronal para presentar ante el gobierno y ante los sindicatos las propuestas antisociales y antisolidarias, que ningún trabajador o trabajadora puede entender, como es el despido libre, cuando lo que hacen falta son medidas para la reactivación del consumo y la creación de empleo, hacen del Partido Popular una fuerza política sin valentía para defender sus posicionamientos legítimos ante la ciudadanía.
Analizar el trabajo político realizado por el PP en los últimos cinco años, pone de manifiesto el lógico temor a hacer públicas esas alternativas mágicas que dicen tener y la incapacidad manifiesta del señor Rajoy, un dirigente que ni en su propio partido tiene capacidad para exigir responsabilidades a quienes están bajo sospecha e investigación por parte de los Tribunales, como ha sido el caso del Senador Luis Bárcenas al que Rajoy ha sido incapaz de echar y que únicamente la acción de la justicia a forzado su dimisión del cargo como Tesorero Nacional del PP, tan solo para intentar evitar que se continúe vinculando el caso Gürtel con el PP, aunque continúa manteniendo su acta de Senador para ser aforado.
La inacción política de Rajoy, su incompetencia para presentar alternativas o propuestas contra la crisis –salvo facilitar el despido-, su aparente deseo de que la situación de la economía empeore para desgastar al gobierno y su sumisión y debilidad ante quienes están siendo investigados por casos de corrupción en el PP, le convierten en la última alternativa que nuestro país necesita para afrontar la recuperación y volver a una situación de prosperidad en el menor tiempo posible.
Meditando sobre los diferentes efectos que tienen los casos de corrupción, según afecten a la derecha del Partido Popular o a la izquierda, pienso que tal vez en el subconsciente colectivo esté sumido un cierto grado de aceptación ante la corrupción cuando la practica la derecha, debido tal vez a los casi 40 años de dictatura en que gobernó la derecha y toda la corrupción política la practicaban los únicos que tenían el poder y abusaban sin que nadie pudiese alzar la voz. La corrupción política es algo habitual en la derecha desde los tiempos de Franco.
Poco o nada, como se observa, afecta a los votantes de derecha descubrir enormes corrupciones en sus referentes políticos, quienes las consideran como “problemas internos que no tienen repercusiones electorales”.
Sin embargo, con la llegada de la Democracia y la esperanza que suponía la vuelta de fuerzas de izquierda y progresistas, tal vez lo que ocurre es que la sociedad se rebela contra cualquier corrupción de pueda provenir de los sucesores de quienes durante tantos años lucharon en la clandestinidad para restaurar la Democracia y el estado de derecho y que hacemos “bandera” de la honestidad y honradez en política. Esta circunstancia de rechazo al corrupto agranda el distanciamiento con las fuerzas políticas progresistas a la hora de votar.
Los comportamientos deshonestos en política, cuando se cometen por personas que dicen ser socialistas pero que su comportamiento lo desmiente, son una agresión a la esencia del socialismo y una traición a la memoria de quienes perdieron sus vidas por defender sus convicciones.
En la derecha, donde su base ideológica descansa sobre el capital y vivir del trabajo de los demás, se puede entender que algunos de sus dirigentes confundan la propiedad pública con la propiedad privada o que acepten como algo normal beneficiarse ilícitamente, aceptando regalos por adoptar medidas arbitrarias que beneficien a sus amigos de confianza.
Un verdadero o verdadera socialista, nunca podrá pensar en coger un solo euro no ganado de forma honesta y honrada o en aceptar regalos por adoptar decisiones que beneficien injustamente a unos frente a otros.
La EPA del Segundo trimestre 2009
Ocupados: El número de ocupados en el segundo trimestre de 2009 es de 217.400 frente a los 240.300 del primer trimestre de este año y los 234.800 que había en el segundo trimestre de 2008.
Tasa de actividad: Es de un 53,31 por ciento en la provincia. La media de la comunidad autónoma es del 58,5 por ciento.
Aunque la derecha intente monopolizarlo, todo y todas somos conscientes y reconocemos la difícil situación que atraviesa el mercado laboral en nuestro país.
Así mismo, es manifiesto que la derecha quisiera hacer desaparecer todas las medidas que el Gobierno está adoptando desde hace varios meses para minimizar el impacto de la crisis financiera internacional en nuestra economía, medidas dirigidas a mejorar la competitividad y la creación de empleo, únicamente para ocultar su falta de alternativas e impedir el desarrollo normal de la legislatura.
Los dirigentes de la derecha únicamente salen para recordar a la ciudadanía que estamos en crisis y mentir sobre el origen de la misma, pero no han sido capaces de hacer ni una sola propuesta para aportar soluciones. Ni una sola propuesta, únicamente declaraciones de principios sin concretar medidas.
Como es habitual, los dirigentes del PP dicen en cada provincia lo que más les conviene, algo de lo que es experto el señor Fernández de Moya con sus discursos a la carta. Así el diputado nacional del Partido Popular por Jaén, Gabino Puche, reconoce que según la EPA Jaén es la sexta provincia andaluza en tasa de desempleo, omite que estamos por debajo de la media andaluza en la tasa de paro, pero incide y hace como dato destacable la Tasa de Actividad, puesto que ese dato aquí les sirve mejor para su discurso del miedo.

La tasa de actividad representa el porcentaje de población que trabaja o busca trabajo sobre la población total (mayores de 16 años).
Cuando la oposición –Rajoy y Montoro- se reúne con la CEOE se supone que el objetivo debería ser promover la búsqueda de medidas anticrisis y para arrimar el hombro de forma honesta sin buscar ventajas políticas, teniendo presentes a los trabajadores y trabajadoras, teniendo presentes a las personas que esperan las “propuestas mágicas” que la derecha esconde, para sacarnos de la crisis financiera internacional.
Rajoy ha perdido las dos citas electorales a las que se ha presentado como candidato, aunque su partido ha obtenido unos buenos resultados en Galicia y en las pasadas Europeas y eso le ha dado un respiro ante quienes pretenden cambiar al líder del mayor partido que representa a la derecha española.
Es muy aclarador sobre las propuestas del Partido Popular, el cambio de postura de la CEOE tras reunirse con Rajoy y asumir como exigencias de la patronal las propuestas de la derecha para afrontar la crisis: despido libre y reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social que provocarían la quiebra del actual modelo de pensiones. ¿Dónde están las medidas para mantener y promover la creación de empleo? ¿A cuantos millones de parados y paradas quiere el PP que se llegue en España promoviendo el despido libre?
La derecha está buscando desesperadamente que la situación social y económica empeore para los más débiles, para forzar el desgaste del Gobierno no tienen ningún reparo en mover los hilos que estén a su alcance para empeorar la situación de los españoles y españolas. Algo verdaderamente repugnante y vergonzoso.
Los hechos me llevan a apoyar la tesis de que el señor Díaz Ferrán se ha convertido en una pieza más en la estrategia de Rajoy, utilizando como lobby de presión a la CEOE.
Rajoy, que cuando no está escondido para evitar dar cuentas a la prensa sobre su falta de acción en la trama de corrupción Gürtel, se dedica a repetir las absurdas consignas que los ideólogos de la derecha le dictan, hasta ahora ha sido incapaz de presentar de forma clara ni una sola propuesta para afrontar la crisis financiera internacional que está afectando a nuestra economía, puesto que es conocedor de que las propuestas de la derecha son propuestas inasumibles para la ciudadanía. ¿Por qué no dice la verdad, él que tanto la reclama?
Una vez más desde las filas del Partido Popular han vuelto a realizar declaraciones insultantes hacia la ciudadanía andaluza y los responsables de la derecha en Andalucía han guardado el acostumbrado silencio cómplice.
Cuando desde la Comunidad de Madrid su presidenta dice nuevamente que los andaluces viven a costa de los madrileños, está haciendo un ejercicio de mezquindad sin medida, pero lo vergonzoso es que los señores Javier Arenas y Antonio Sanz en lugar de desautorizar las declaraciones injustas, falsas e insultantes de su “compañera”, hablen de un “eje anti andaluz” por el acuerdo de financiación autonómica alcanzado por Zapatero con todas las regiones y mientan sobre quien está promoviendo el enfrentamiento social.
Quienes buscan enfrentar a la ciudadanía y crear la división son los dirigentes de la derecha con un discurso meditado y emanado de la hoja de ruta del PP que busca mantener el mensaje franquista de la dictadura. Para la derecha están quienes querrían destruir España por promover la igualdad y los derechos de las personas y quienes serían los salvadores de la Patria, de sus valores morales y los privilegios de unos pocos frente a la mayoría.
Cuando Aguirre o Feijó dicen que Zapatero beneficia a Andalucía frente a Madrid o Galicia con el nuevo sistema de financiación y Arenas dice que se está beneficiando a Cataluña y dañando a Andalucía ¿a quien se puede creer? ¿Quiénes promueven el enfrentamiento?
Yo considero que todos ellos mienten para manipular a la ciudadanía, crear confusión y buscando la división y el caos en unos tiempos marcados por la imputación de dirigentes del PP nacional, madrileño y valenciano en la trama Gürtel de corrupción, mientras su ineficaz líder, Mariano Rajoy, aguarda a ver si los problemas le se arreglan solos.
Parece que en España muchos dirigentes de la derecha (como Rajoy, Arenas, Camps o García Anguita y Fernández de Moya en Jaén) no tienen intención ni deseo de evolucionar y madurar hacía legítimos planteamientos conservadores con una mínima dosis rigor y de respeto hacia todas las personas.
Continúan empeñándose en enfrentar a las regiones y a los ciudadanos y ciudadanas, en promover el miedo y el caos, para con la división de la sociedad intentar mantener su cuota de poder.
En su estrategia de embestir a todo lo que hace el Gobierno, quedan patentes las contradicciones y la incoherencia del PP, que mientras Cristóbal Montoro (responsable económico) aboga por contener el gasto, Francisco Camps (Presidente valenciano) reclama más dinero...
Y como recordó el Presidente Zapatero, el único presidente de Gobierno en España que debe su investidura a un pacto de financiación con la Generalitat de Cataluña fue José María Aznar y que la derecha calificó de "gran proceso de integración del centro derecha en España". Ahora que el pacto es con todas las Comunidades, Rajoy dice que “el caos está servido”… otro disparate de don Mariano.
Los nuevos datos que día tras día se hacen públicos sobre la trama de corrupción que salpica a algunos dirigentes del Partido Popular, desde su corazón financiero hasta el corazón de la Comunidad Valenciana, son una prueba más del peligro que significa para la democracia la corrupción.
Durante los años de gobierno de Aznar y en los 4 de mayoría absoluta con Rajoy de Vicepresidente, se fraguaron todas estas corruptelas y la derecha no se preocupó de establecer controles y mecanismos para evitar lo que ahora está saliendo a la luz. Se dedicaron a meternos en la guerra de Irak.
Yo opino que se deberían establecer nuevas medidas anticorrupción y promover el endurecimiento de las penas y sanciones para aquellos que traicionan la confianza de la ciudadanía y se benefician ilícitamente por ocupar un cargo público.
Creo que a la ciudadanía le preocupa más saber cuantos años pasará en la cárcel o que sanción económica tendrá que pagar un político corrupto, que llamar matrimonio a la unión entre dos hombres o entre dos mujeres.
Quienes toman la determinación de dedicar parte de su vida al servicio público de forma honrada a través de una opción política legítima, se ven manchados por esos otros que son “chorizos”, que anteponen su cartera y su bienestar, frente al bienestar común. España que salió de una dictadura corrupta, debería aspirar a desterrar definitivamente y por completo la corrupción que algunos "chorizos" llevan a las instituciones.
Algunas veces el subconsciente traiciona a los que acostumbran a fingir y aparentar lo que en verdad no son.
Aunque es habitual escuchar expresiones poco democráticas en los dirigentes de la derecha, la declaración del presidente del PP del País Vasco, Antonio Basagoiti, asegurando que la acusación contra el presidente de la Generalitat de Valencia, Francisco Camps, "es una verdadera gilipollez", merece hacerle una valoración.
Que un máximo dirigente territorial del Partido Popular, califique de “verdadera gilipollez” la imputación por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana de otro dirigente territorial de su partido y que lo puede sentar en el banquillo de los acusados, es cuando menos preocupante y dice muy poco sobre su respecto hacia la justicia y sobre sus valores y principios de honradez y decencia política.
Es muy preocupante que se acepte por parte de dirigentes del PP como algo normal, que se reciban regalos bajo cuerda por parte de personas que están en la cárcel por corrupción y tráfico de influencias en instituciones gobernadas por el Partido Popular.
Así mismo, es ridículo y esperpéntico querer asimilar los regalos institucionales que de forma pública y transparente se pueden hacer entre si las instituciones dentro del marco del protocolo y la costumbre, con los regalos y obsequios que delincuentes encarcelados pudieran haber realizado a dirigentes políticos de cuyas instituciones obtuvieron suculentos contratos.
No podemos olvidar que el tema de los trajes es la punta del iceberg de la trama “Gürtel” de corrupción y tráfico de influencias en la que están implicados varios miembros del Partido Popular y que aún le quedan muchas ramificaciones que investigar.
Antonio Basagoiti debería de reflexionar sobre su ética política... y de paso cuidar un poco su vocabulario al hablar en público y no esforzarse en ser otro “tonto útil” de Camps.
Los graves problemas con la justicia que atenazan al Partido Popular, relacionados con la corrupción de algunos de sus dirigentes y de los que aun se conoce muy poco, parece que acrecientan los despropósitos de su líder Mariano Rajoy, o tal vez le agudizan el ingenio para ser más efectivo en su estrategia de dañar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
La invitación de Rajoy para que se acometa una reforma laboral “aunque no haya consenso” con los agentes sociales, pone de manifiesto su talante autoritario y deja constancia de su falta de capacidad para el diálogo y la negociación en momentos difíciles. Cuando las cosas van bien, todos saben llegar a acuerdos, pero lo difícil es hacerlo en momentos de crisis como los que ahora nos está tocando vivir. Si tiene esta actitud en la oposición, me pregunto que es lo que sería capaz de hacer si estuviese ahora en la Moncloa. Rajoy nunca se ha enfrentado a los grandes retos que está afrontado el Presidente Zapatero y que están derivados de las propias tesis conservadoras.
Pero también se me ocurre que su propuesta está envenenada, puesto que es una invitación al Ejecutivo para que lleve a cabo una reforma sin consenso, que ya en 1988 – con Felipe González – y en 2004 – con Aznar – tuvieron que dar marcha a tras ante las movilizaciones de rechazo social. Es patente el intento de la derecha para que el gobierno socialista se distancie de quienes más están sufriendo las consecuencias de la crisis financiera internacional.
Tener contentos a todos no es difícil, es imposible. El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está tomando medidas valientes – el paro descendió en junio por segundo mes consecutivo y en los último 3 meses el IBEX repuntó más del 25% - para minimizar el sufrimiento de los trabajadores y trabajadoras, para ayudar a los empresarios emprendedores y a las empresarias emprendedoras, para evitar el retroceso en derechos sociales que la derecha está deseando llevar a cabo para que vuelvan a salir beneficiados los que más tienen, los que carecen de hipotecas y los que no necesitan pedir becas para sus hijos e hijas o pagarse sus trajes.
En la derecha española perviven algunos personajes ruines y falsos, personas sin escrúpulos, que utilizan la política y a las instituciones para su beneficio personal, que desprecian a la ciudadanía y que únicamente piensan en gobernar para machacar a sus adversarios políticos, aunque estén en su propio partido.
La obsesión patológica que Javier Arenas tiene contra el expresidente andaluz Manuel Chaves es patética y preocupante. Se ha convertido en algo personal y cegador después de haber perdido siempre en las urnas y ahora se empecina en continuar manchando el honor de quien le ha batallado honestamente en el terreno político.
Arenas, movido por el odio y sin medir las consecuencias para Andalucía, intenta desprestigiar a la Junta de Andalucía, a la empresa MATSA y a Manuel Chaves en los medios de comunicación pero sin atreverse a presentar una denuncia ante la justicia por miedo a hacer el ridículo. Si hubiese el menor indicio de irregularidad, seguro que hace mucho tiempo que lo hubiera hecho.
Cuando la debilidad política derivada de los resultados electorales les supone derrotas en las instituciones, en el PP acuden a la justicia para confundir a la ciudadanía e intentar deslegitimar a quienes ejercen su responsabilidad institucional.
En otro vergonzoso episodio, el concejal del PP en la oposición, señor García Anguita, tras archivarse la denuncia contra la alcaldesa Carmen Peñalver por haber detenido los embargos masivos promovidos por el PP y tras constatarse en el auto las “ilegalidades observadas en los procedimientos” cometidas durante el gobierno del PP, éste no ha tenido el valor de presentar su dimisión ante la constatación de la barbaridad que su partido, que el PP, quería cometer contra la ciudadanía de Jaén antes de dejar de gobernar.
Ayer la Justicia emitió un auto demoledor afirmando que un Presidente Autonómico del Partido Popular ha podido incurrir en un delito de cohecho en relación con la trama corrupta ligada al Partido Popular y le acusa de “faltar a la verdad en sus declaraciones”. Respetando la presunción de inocencia de un señor al que la justicia quiere juzgar, al que la justicia ha imputado y que como acusado “si que puede mentir”, hay que reconocer el ejercicio de responsabilidad de Camps y Rajoy al intentar mantener la normalidad democrática, aunque ello suponga un tremendo desgaste para su partido político… o tal vez es que desprecian tanto a la ciudadanía que piensan que no serán juzgados en la urnas.
Si se presta atención a los discursos del PP, hay una idea que machacan de forma insistente: “lo que a la gente le importa”.
La realidad deja patente que eso no es verdad, ya sea por que quién lo dice está en un error o bien por que quién lo dice utiliza la mentira para intentar manipular a la opinión pública.
La derecha en sus discursos o intervenciones en los medios, siempre intenta apropiarse de la opinión de la ciudadanía y hacer creer que toda la ciudadanía siempre está de acuerdo con sus tesis o con sus argumentaciones. Incluso después de haber perdido consecutivamente las últimas dos elecciones generales, por su falta de convicción democrática, niegan el respaldo legítimo de quien tiene la responsabilidad de gobernar.
Ahora según el PP, lo que le importa a la gente es que no se cierre la Central Nuclear de Garoña - construida durante la dictadura de Franco - y por eso esta semana su tema de oposición es presentar una avalancha de mociones contra su cierre, argumentando que “no existen motivos justificados”.
Esa es la mentira, decir que “no existen motivos justificados”, y es una mentira porque si existen motivos para su cierre, aunque el PP, de forma interesada, ahora los califique con “no justificados”. A la derecha no le importa demorar la solución a un problema para la comarca y cambiar su modelo económico basado en una central nuclear que ya ha cumplido su ciclo, sólo le importa decir a todo NO.
La cuestión de fondo en este asunto, es desviar la atención ante la falta de propuestas del PP para salir de la crisis financiera y reducir el paro – los verdaderos problemas para la ciudadanía - y para que se olviden los graves asuntos de corrupción que afectan al corazón financiero del Partido Popular y a su líder Mariano Rajoy.
Tal vez lo que a la gente importe, es conocer la verdad que esconde el PP y que explique por qué todos sus altos cargos de Madrid, incluso Directores Generales, tienen un sueldo mayor que el del Presidente de la Junta de Andalucía.
Cómo podrá explicar el PP, que Esperanza Aguirre se recorte su sueldo y siga ganando más que el Presidente del Gobierno – al igual que Mariano Rajoy -. ¿Pero cuanto ganaba antes?
Nacido en Andújar (Jaén) en el año 1969. Me afilié al PSOE en mayo de 1998, con 29 años. Con trabajo intento ayudar a que la sociedad avance hacia un futuro mejor. Firme defensor de la democracia, la igualdad entre todas las personas y el trabajo honesto desde la política.
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