Siempre me ha parecido fundamental para mantener el criterio más ajustado a mi responsabilidad, a nuestra responsabilidad, escuchar muy de cerca a las personas que, sin opinar desde la militancia, mantienen día a día una coherencia progresista a prueba de cambios y de recambios.
Es innegable que la ideología de los "aparatos" se mueve muchas veces en el marco de un escenario que está influido fundamentalmente por el característico devenir de "lo orgánico", algo que no siempre está mediatizado, al menos de forma exclusiva, por nuestra obligación para con las personas que nos votan, y que confían en el PSOE como instrumento irrefutable de gobierno de nuestros pueblos, nuestras ciudades, de nuestra tierra.
Históricamente, la gente nos ha pedido, entre otras cosas, unidad, coherencia interna, cohesión en nuestro propio ámbito, y nos ha castigado justamente cuando ha percibido una sensación diferente. Es una característica que los "aparatos" cuidan o intentan cuidar como mejor saben y pueden; es el catón de la organización.
Y la gente nos pide muchas cosas cosas más; fundamentalmente que sepamos gobernar, que seamos capaces de generar ilusión en nuestro trabajo, que se note que en nuestras decisiones sólo hay un orígen, un objetivo: la propia gente.
Me lo decía un amigo al hilo de esta semana de cambios que ha sorprendido a pocos,- es el efecto de un escrupuloso trabajo de filtración que no nos enorgullece precisamente-: "supongo que debéis sentiros bien, estáis plasmando imágen de unidad, y se nota un importante esfuerzo para acercar a la sociedad esa imágen, pero a los demás nos preocupan, además, otras cosas, y necesitamos señales de lo que queréis trasladarnos, o, por lo menos, que queréis trasladarnos algo".
Los hitos congresuales, los de cambio de responsables de calado, son, siempre, muy estimulantes , muy vivos en clave partidaria. Sin embargo, el éxito o el fracaso de las decisiones sólo tienen que ver con nuestra capacidad para adoptar decisiones que miren a la ciudadanía. Ese es el trabajo que el partido, el nuevo gobierno de Zapatero, y los próximos Presidente y gobierno de Analucía tienen por delante. Nos corresponde a todos y todas, tanto más cuanto el nivel de responsabilidad es más alto, ilusionar, incluso entusiasmar, a una sociedad tremendamente preocupada por una situación económica general comprometida y abrupta. Y para ello, sin descuidar, lógicamente, la cohesión y el trabajo interno, hay que continuar profundizarndo día a día en nuestro compromiso con las personas; un compromiso que los ciudadanos y ciudadanas deben percibir con intensidad, en forma de decisiones que mejoren día a día una calidad de vida sobresaltada por la preocupación del día a día. Sólo ese entusiasmo desde el trabajo bien hecho y desde las decisiones nacidas para la ciudadanía hará crecer la confianza de las personas; una confianza que, como bien repite el presidente Zapatero, es el ingrediente fundamental para cambiar la historia. A batirse el cobre.
No sé si es un buen día para escribir. Leo, casi apresuradamente, los titulares de la prensa escrita, y las referencias dolorosamente habituales a la crisis económica instalada en nuestro mundo y en nuestro entorno, se acompañan con reflexiones de todo tipo acerca de la salida de nuestra tropas de Kosovo (más bien respecto de las salidas de la ministra Chacón sobre nuestra salida de Kosovo), y los nuevos capítulos de la campaña de la Iglesia Católica y de las organizaciones de su proximidad contra la propuesta del Ministerio de Igualdad para extender la despenalización del aborto por malformaciones fetales incompatibles con la vida, en casos en que tenga lugar por encima de las 22 semanas de la gestación.
Como en alguna que otra ocasión, he acudido al tratamiento que el diario "El Mundo" me ofrece al respecto, y también, como en otras ocasiones, más allá del habitual tratamiento crítico del asunto desde las consideraciones de la derecha patria, nos vuelve a ofrecer señales, me atrevo a pensar que no buscadas, para una reflexión mucho más seria, mucho más objetiva, en un marco que es fácil tratar desde razonamientos parciales y sin el menor apego al equilibrio o a la integridad.
Y es que intentar acercar en la misma página la realidad de las personas con discapacidad con la opinión de Ana Peláez, Vicepresidenta del Comité de la ONU para la Discapacidad, respecto de la modificación normativa apuntada con anterioridad es, cuanto menos, una no muy bien intencionada tentativa de trasladar a lectores y lectoras la idea de que la propuesta del Ministerio es poco menos que un intento de genocidio preventivo dirigido a las personas con algún tipo de discapacidad.
Sin embargo, el análisis, más sereno, precisamente en la siguiente página, del efecto y contenido real de los supuestos incluídos en la propuesta ministerial, ofrece un horizonte completamente diferente al que el rotativo pretende aportar con la entrevista a Ana Peláez (por cierto, como me hubiera gustado que se hubiese traído a colación y en titulares y páginas "buenas", como hoy, por El Mundo, y demás diarios, las necesidades y las propuestas de las personas con discapacidad, sin necesidad de utilizarlas como inadvertidas cómplices de un ataque a una propuesta del gobierno en materia de normativa sobre el aborto).
De nuevo se está jugando con la desinformación, y se utilizan todos los terrenos de juego posibles. Ya no basta con la campaña de marketing (desde el punto de vista publicitario, magnífica, pero patética desde lo humano; es que ya no nos importa jugar a "como llego a tu mente desde los parecidos de la sinrazón"; se acude, incluso, al patrimonio del pueblo, de todo el pueblo; a un patrimonio, el de la Semana Santa andaluza, que ha quedado fuera de otras controversias en las que podría haberse planteado "mojarse", sin llegar a hacer el más mínimo mutis; un mutis que tampoco se le solicitó por nadie, en el entendimiento, como digo, que es la manifestación de un pueblo, y que el pueblo tiene otras formas de manifestarse ante lo que entienda oportuno, sin necesidad de "tocar" su Semana Santa.
La propuesta del Ministerio habla de que "en caso de malformaciones fetales incompatibles con la vida, circunstancia debidamente acreditada con anterioridad, la interrupción voluntaria del embarazo podrá llevarse a cabo en cualquier momento", lógicamente con los requisitos de consentimiento expreso de la mujer, y la garantía médica y terapeutica necesaria.
Son escasísimos los casos de malformaciones que se descubren más allá de las 22 semanas -utilizo también fuentes de "El Mundo"-; límite a partir del cual sólo se consentiría el aborto si la alteración es incompatible con la vida. ¿A qué vienen entonces las referencias a la protección del lince?¿A qué los lazos blancos en la Semana Santa".
Titulé un post hace algunas semanas "el ventilador loco", y, con el tiempo, me he dado cuenta cuan inocente fui en mis consideraciones; el ventilador no tiene nada de loco, y sabe bien lo que busca; el instrumento está claro, lo que sea, sea verdad, mentira, invento o realidad; el efecto que se busca, también, alejarnos de la política como fórmula democrática para el avance de los pueblos; buscar la imposible contradicción entre política y ciudadanía, en un marco en el que, sólo, sólo, ganaría la derecha.
Ante ese marco buscado por los que no encuentran o no quieren encontrar otra forma de llegar al poder, contraataquemos con la información veraz, el debate abierto, la opinión sosegada, la libertad, la libertad siempre.
Día internacional de las mujeres en un contexto difícil; en apenas un año, el discurso de la esperanza, el de la conquista de espacios de igualdad a pasos que se aceleran y que adivinan el horizonte de la igualdad real, se ha visto mediatizado, también, por el de la crisis económica que nos azota. El riesgo de que, una ocasión más, las dificultades se concentren especialmente en las mujeres, no es baladí. De nuevo las paradojas de la injusticia; una crisis esculpida por los hombres, por la forma de hacer finanzas de los hombres, que puede terminar cebándose sobre todo en las mujeres.
Sin embargo, las sensaciones que se reciben en las celebraciones de estos días nos llevan a otro escenario: el de la emoción, el del reconocimiento al trabajo de tantas mujeres contracorriente; el del convencimiento de que no hay quien pare esta carrera de fondo; Desde la ventana de las mujeres las cosas se ven de otra manera, ha sido tan difícil siempre alcanzar lo que para los hombres venía por derecho natural, ha costado tanto ocupar espacios de igualdad, ha habido tanto esfuerzo, que la propia palabra "dificultad" tiene otro sentido; los problemas existen, pero se afrontan de otra manera, con el convencimiento de que hay que ir a por ellos, sin miedo, sin miedo.
El Instituto Andaluz de la Mujer acaba de cumplir 20 años. En Jaén, hablar del Instituto es hacerlo de Ana Quiles, y hablar de Nati Redondo, y de todo ese pedazo de equipo de profesionales que continúa trabajando con un entusiasmo propio de quien tiene el privilegio de trabajar por el reto de la justicia social. Años acompañando el trabajo de miles de mujeres de esta provincia, ayuntamientos, asociaciones, muchas de ellas nacidas a partir del empeño y de la ilusión compartida del propio Instituto. Toneladas de fé y de espíritu de lucha, como para que la crisis acongoje. No hay nada que asuste con los ingredientes de las mujeres. Son los mismos con los que vamos a salir de ésta, confianza, esfuerzo, sensatez, ilusión, un minuto, y otro, y otro... Siempre, mi reconocimiento, siempre.
La semana previa a las elecciones vascas y gallegas promete reacciones dificilmente imaginables. El paisaje político está marcado, de forma inevitable, por las acusaciones de corrupción que la Audiencia Nacional viene desplegando en las últimas fechas, y en las que aparecen inicialmente como protagonistas cargos y personas cercanas del Partido Popular. A partir de ahí, el patio resulta difícilmente entendible para la gente de la calle: escasa presencia de las realidades de Galicia y Euskadi en las campañas electorales, y en los propios medios informativos; un partido popular paradójicamente unido, no frente a la corrupción, sino contra las resoluciones judiciales; no frente a aquellos que, dentro de sus propias filas desprestigian el nombre de su partido a costa de operaciones inconfesables, sino frente a quien lo cuente o lo denuncie; no cerrando filas por y para la ciudadanía, sino para intentar crear humo entre la ciudadanía y la realidad de lo que pueda haber pasado en el partido popular; evidentemente, no ayuda a mejorar la impresión ciudadana el episodio de la cacería del ministro Bermejo.
Yo soy de los que creo que todo debe ser más fácil, y que no puede aportar votos a ninguna formación política la acérrima defensa de una situación que nadie puede entender, dentro o fuera de esa formación política. A veces, las estrategias que más aproximan a la ciudadanía con la política son las más simples, las menos retorcidas, las más cercanas, precisamente, a la estrategia de vida de las personas, a la inteligencia del ciudadano o ciudadana media que sólo quiere que le gobiernen bien, que le eviten problemas, que se le defienda de peligros de cualquier tipo, y que no jueguen con su confianza. Tal vez por eso sería importante no olvidar que existen también otras posibilidades políticas, ciertamente poco trabajadas: el reconocimiento del error, la denuncia del delito o de la desfachatez política dentro de las propias filas; el cese o la dimisión inmediata.
Sin embargo, la estrategia del ventilador de "lo que sea aunque no sea y mientras gano tiempo" ha sido la elegida por el partido popular en esta coyuntura no precisamente agradable para quienes creemos en la política como instrumento fundamental para mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía en democracia.
Última semana de la campaña electoral en Galicia y Euskadi, en un final de febrero en el que se sigue profundizando en medidas para cambiar los signos económicos de estos tiempos tan difíciles; sigue subiendo el desempleo en todo el contexto internacional, mientras muy cerca de aquí, en Valeo Martos, se anuncia un ERE que nos toca en lo más profundo.
Yo me pensaría dos veces la estrategia del "ventilador loco". Siempre, no sólo ahora; en cualquier caso, en cualquier partido. Por responsabilidad. Por dignidad. Por la gente, a la que nos debemos...
Hace ya tiempo que tengo verdaderas dificultades para encontrar momentos para compartir con los amigos de siempre. Momentos habitualmente llenos de risas, recuerdos comunes, alguna que otra lágrima, de pena y rabia, por compañeros de viaje que se fueron demasiado pronto, de forma injusta y cruel; momentos que cada vez más añoro y necesito..
Momentos que siempre me han alimentado de realidad; no hay nada más fructífero para un responsable político,-creo que para cualquier persona-, que escuchar críticas desapasionadas pero realistas, que recibir un toque de atención hecho sin otro objetivo que intentar abrirte los ojos desde otros ojos que no tienen más ambición política, que la de desear el mejor mundo posible para su familia, para sus hijos, para sus vecinos y vecinas...
Leo algunos de los comentarios, favorables y críticos, de gente que visita este espacio de encuentro,- comentarios que, comparta o no, siempre intento que sean motivo de reflexión-, y recuerdo a Paco, a Loles, a tantos otros, a mi añoradísimo Miguel, y no dejo de esperar una de sus frases, algún consejo, algun comentario entre risas, siempre teñido de razón, de objetividad, de agudeza ciudadana...
Esto no deja de ser mi blog, y este post de hoy, ya estáis viendo, es para permitirme el lujo de recordar a los amigos. He conseguido disfrutar durante los ratos en que me siento ante el ordenador para hacer crecer esta bitácora, y vais a perdonarme que insista en compartir los buenos ratos con los amigos, en buscar de vez en cuando un tiempo muerto que me cargue el depósito, para poder apasionarme, un día sí, y otro también, en las labores palpitantes de la acción pública; acción pública de la que, tras estos paréntesis apetecidos por el que escribe, hablaremos en próximos posts...
Soy Manolo Fernández, militante del PSOE, licenciado en Derecho y Funcionario desde hace ya demasiados años -ya véis que me va costando dejar pistas sobre mi edad-. Actualmente formo parte del equipo de gobierno de Carmen Peñalver en el Ayuntamiento de Jaén, en el que soy responsable de Economía y Hacienda. En la Diputación Provincial soy Diputado del equipo de Gobierno por el Partido Judicial de Jaén, y Vicepresidente de Igualdad y Bienestar Social. Me tenéis en la ejecutiva local como Secretario ejecutivo adscrito a la Vicesecretaría General, y en la provincial, como Secretario de Bienestar Social. Tengo una hija increíble de siete años, y demasiado poco tiempo para estar con la gente que quiero. Para eso nace este blog, para contaros lo que pienso, siento o veo en el día a día que me ha tocado, y poder recibir vuestras opiniones, críticas, ideas,..., en fín, para poder dialogar en espacios y momentos en los que, sin esto de las nuevas tecnologías, resultaría casi imposible encontrarse.
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